viernes, 1 de junio de 2012

Año Seco, Bio/logía 1 o las mujeres derramadas, por Sr. Barbijo

Dramaturgia: Eugenia Hadandoniou en base a historias de las actrices y suya propia; En Escena: Alicia Vissani, Belén Castillo, Carolina Estévez, Diana Lerma, Laura Ortiz, Luciana Sgró Ruata y Natalia Sara; Dirección de Arte: Natacha Chauderlot; Diseño Gráfico: Lucas Chami; Diseño de Iluminación: Rafael Rodríguez; Música Original: Mauricio Ortiz; Asistencia General: Lucas Chami; Dirección y Puesta en Escena: Eugenia Hadandoniou. Biblioteca Popular Vélez Sarsfield, sábados de mayo y junio.

31 de diciembre, bisagra entre el año que se va y el que viene, bisagra entre el pasado y el futuro, entre el pasado conocido y el futuro con expectativas. Eso es para mí y para la mayoría de las personas; todos enterramos un pasado que creemos pudo haber sido diferente, no importa si mejor o peor, pero sí diferente, y anhelamos la llegada del nuevo año, del futuro con esperanza de que sea diferente. Pero para este grupo de actrices, que actúan sus propias historias y la de Eugenia, según leemos en el programa, el año que se inicia será idéntico al que pasó.
Confieso que pocas veces en estos  más de 45 años viendo teatro, asistí a tanta amargura, tanta soledad, tanta desesperanza. Y lo que me sorprendió es que las actrices-autoras son mujeres muy jóvenes, treintañeras; y que en esta segunda década del siglo XXI con los medios de comunicación e información con que cuenta la humanidad, un grupo de treintañeras manifiesten tanta soledad, tanta amargura, tanta desesperanza. Eso me con-movió profundamente, y sabiendo como sé que toda comparación es estúpida, no pude dejar de pensar en mi generación, los que nacimos en la primera mitad del siglo pasado y hoy transitamos los sesentitantos años. ¿Ser treintañero en mi generación fue menos desesperanzado que en la actualidad? Realmente no lo sé porque hoy tengo 65 años y no puedo sentir como uno de treinta. Sólo sé que los que como yo, que transitamos la adolescencia y juventud en la década de los 60' con la revolución beat, con la aparición de pastilla anticonceptiva y el amor libre, con la consigna de "seamos realistas, pidamos lo imposible" y la Revolución de los Claveles no estábamos tan desesperanzados y cada 31 de diciembre después de doce, empezábamos el año nuevo con nuevas esperanzas.
Pero claro, el teatro refleja la vida en cada momento y hoy, segunda década del siglo XXI, el teatro contemporáneo sólo puede mostrar la realidad actual, y, tengo que decirlo, a pesar de la desemperanza evidenciada en Año Seco, Biología....., y por ser las historias de .....mujeres derranadas, el espectáculo es un excelente producto teatral.
El lugar elegido para ambientar la historia actuada es realmente adecuado y coherente con la historia. Una cocina que dejó de ser cocina pero que todavía conserva la canilla y la cañería de desagüe (no así la pileta) refleja de modo patético lo que ya fue pero no es más, lo que alguna vez alimentó y ya no alimenta más, lo que se esperó y no se espera más. ¿La desesperanza?
Los trabajos actorales son realmente muy buenos, aunque es justicia decir que el monólogo de Alicia Vissani en el aflora la hembra es realmente una pieza de antología.
Este grupo de mujeres con distintas profesiones, desde la azafata hasta la que cocina o la que sigue el horóscopo (y no el tradicional sino el chino, lo que connota que son mujeres que pertenecen a la clase media social-económica-culturalmente acomodada), en la que una está embarazada pero no dice quien es el padre porque "no lo conocés" (¿acaso porque tampoco ella sabe quién es?, la posibilidad cabe) es un grupo en apariencia heterogéneo pero creo no equivocarme si son distinas facetas de una misma mujer, algo así como lo que sucedía en esa magnífica obra que se presentara años atrás y en la que también trabajó Alicia Vissani, "Salsipuedes". Y esa heterogeneidad desemboca en la homogeneidad simbólica "la mujer cordobesa treintañera y universitaria.
Antes de terminar creo que conviene que reitere que yo sólo escribo "lo que vi" (lo que yo vi), que no necesariamente refleja lo que el grupo de teatro Sr.Barbijo quizo hacer ni lo que vieron los otros espectadores. Así mismo, antes de terminar, quiero agradecerles a tod@s los que hicieron este espectáculo porque, estoy convencido, es un trabajo realmente profesional y, una vez más, confirma que los integrantes de Sr. Barbijo Teatro son personas que encaran el trabajo teatral con seriedad, profesionalidad e idoneidad. Por todo eso, muchas gracias.
José Luis Bigi

viernes, 25 de mayo de 2012

AQUEL BOSQUE COMIENZA A MOVERSE, por LACONVENCIÓNteatro

En Escena: Alicia Vissani y Mauro Alegret; Fotografía: Melina Passadore; Diseño Gráfico: María Pía Reynoso; Iluminación: Rafael Rodríguez y Daniela Martín; Diseño y Construcción Camilla: Rodolfo Roldán; Dramaturgia: Daniela Martín, sobre textos de Alicia , Mauro y propios; Dirección: Daniela Martín. Teatro La Cochera, jueves de mayo y junio.

En el programa de mano leí, entre paréntesis, "resonancias Macbeth". Y la verdad, por más que busqué y busqué esas resonancias, no las encontré. Quizá porque los protagonistas son una pareja; tal vez porque Él y Ella sufren distintas visiones oníricas o pesadillas antes de "realizar el trabajo", como Macbeth y Lady Macbeth antes de asesinar a Duncan, rey de Escocia; o quiza por el modo de lavarse las manos por parte de Ella hacia el final de la obra. Lo que yo vi fue un excelente tratado de tanatología (del griego thanatos = muerte + logos = tratado), es decir disciplina integral que estudia el fenómeno de la muerte en los seres humanos.
Thanatos, en la mitología griega era la personificación de la muerte no violenta; la muerte violenta era dominio de sus hermanas, amantes de la sangre de Keres, espíritus femeninos de la muerte violenta, cruel, en batallas, accidentes, asesinatos o enfermedades terminales.
Por las venas de Macbeth y Lady Macbeth corre sangre de Keres porque asesinan por traición y por una ambición de poder desmedida; pero ni Él ni Ella (Mauro, Alicia) matan, ni siquiera de manera no violenta. No son asesinos sino que, como los protagonistas de "Six Feet Under" practican la tanatopraxia, conjunto de prácticas que se realizan sobre un cadáver desarrollando y aplicando métodos tanto para su higienización, conservación, embalsamamiento, restauración, reconstrucción y cuidado estético, para el soporte de su presentación. Y aquí creo pertinente transcribir un concepto de la Dra. Elizabeth Kübler-Ross en La Muerte, Un Amanecer porque es lo que él (Mauro) dice en escena: "La muerte siempre sucede y hemos aprendido a lo largo de la vida que este suceso inevitablemente pasará. Pero también hemos aprendido que es posible (y aquí vienen las palabras de Mauro que coinciden con la Dra Kübler-Ross) llenar de sentido y dar significaco a una muerte, o la oportunidad de un nuevo comienzo".
Él y Ella, Ella y Él tienen un negocio de tanatopraxia que está en ruinas (como en Six...); necesitan imperiosamente dinero y esa necesidad imperiosa los ha llevado a aceptar un trabajo que nunca antes habían hecho, y que, además, les causa un gran miedo, una gran aversión, una angustia grande.
Los espectadores presenciamos escenas cotidianas como el comer o estudiar en la misma camilla en que practican la tanatopraxia; ver videos de una "autoridad" en tanatopraxia, evocar a sus profesores, etc. También planifican posibles modos de ganar dinero y, entre otras cosas, Él propone abrir una sucursal en la Ruta 9, donde "ocurren accidentes permanentemente, y protagonizados por sojeros", Ella lo vuelve a la realidad "la Ruta 9 ya no existe, ahora hay una autopista, hace dos años que hay una autopista". Él propone filmar un video casero "así se usa ahora, lo casero" para promocionar su empresa, y hacen la parodia, parodia porque utilizan como filmadora un celular que no sirve ni siquiera para sacar fotos. El ensayo se interrumpe por el uso indebido de palabras, por distracción, por...., porque están angustiados porque está por llegar "ese" cadáver "que viene en dos bolsas", "ese" cadáver que los obligará a hacer algo que nunca habían hecho y que, además, es ilegal.
Fimalmente el cadáver llega, lo dejan en la entrada.¿Es el cadáver de una muerte mafiosa (Keres)?, ¿Es un cadáver de una práctica sexual macabra (Keres)? ¿Es el cadáver de....? No lo sabemos, y tampoco importa el origen de esa muerte, de ese cadáver que "tiene los genitales quemados". Porque para mi, en ese momento se revela la significación ontológica de la obra. Él y Ella, Ella y Él, deben transformar un cadáver de muerte violenta en uno de muerte natural, de Keres en Thanatos, para que sus autores no terminen presos. Poco importa si el/los asesinos son mafiosos, sádicos o cualquier otra cosa, lo que importa es que Él y Ella, Ella y Él, por dinero, se convirtieron en cómplices de ese asesinato y, ontológicamente, destruyeron sus propias vidas. Recordemos que Descartes y Leibniz sostienen que en la idea de Dios como ser perfecto, se halla contenida la idea de la existencia del hombre. Y esa perfección es perdida por la pareja de tanatoprácticos por ambición, por codicia. ¡Ay, los eternos pecados capitales!
A mí realmente me gustó el espectáculo, y creo un acierto hacer pocas funciones porque no es una obra para el público masivo. Y estoy convencido que los integrantes de LACONVENCIÓNteatro  son concientes de ello porque ni siquiera es un teatro de cámara, es intimista a tal grado que nosotros, los espectadores, tenemos que estirarnos en determinados momentos para "ver" lo que está ocurriendo en escena. Aunque, a decir verdad, lo más importante es lo que se dice.
Una vez más Alicia y Mauro demostraron que son realmente buenos actores porque a pesar de esa escenografía estática, de esa iluminación estática, del transcurrir sin transcurrir en que se desarrolla la obra, logran mantener la atención permanente del espectador.
José Luis Bigi

lunes, 21 de mayo de 2012

tu SONRISA en la NIEVE, de Pablo Martella

En Escena: Agos Costamagna, Florencia Restom, Iván Jesus Giménez, Juan José Gagliesi, Lucía Custo Conci, Tomas Moro; Asistencia de Dirección: Natacha Chauderlot; Diseño y operación de luces: Daniela Maluf; Gráfica: Javier Oliver; Dramaturgia y Dirección: Pablo Martella; Producción: Sr.Barbijo Presenta. Biblioteca Vélez Sársfield, sábados de mayo.

El grupo de teatro Sr.Barbijo Presenta se embarcó, en esta oportunidad, en una tarea muy difícil, difícil para ellos pues plantean una historia de veinteañeros y ellos, los que están en escena, son todos veinteañeros. Y hacerse a sí mismos sin caer en lo cotidiano es muy difícil. Pero el grupo logró superar esa dificultad y nos presenta a un grupo de jóvenes veinteañeros, como dije, que deben encarar un trabajo por encargo: un spot televisivo en el que se cuente una historia de amor. La primera peripecia o cambio en la acción es cuando deben encontrar un nuevo dramaturgo-guionista porque al que le habían encargado la tarea, renunció o, para utilizar un término adecuado a los veinteañeros, "se borró".
El objetivo a lograr, según la terminología utilizada por Bremond en Sintáxis Narrativa, es concretar el spot televisivo. A partir de la búsqueda de un nuevo dramaturgo-guionista, se suceden innumerables peripecias presentadas al público con una enorme carga de humor. El nuevo escritor fue novio (el amor de mi vida) de una de las actrices; la otra actriz conoce esa situación y, a drede, invita al escritor por su antipatía para con la ex novia. El actor juega y se impacienta porque es "un actor con experiencia" y no está dispuesto, en consecuencia, a perder el tiempo con una "novata", con una "inexperta". A medida que avanza la acción, se hace cada vez más evidente que la historia es la historia personal del escritor y su exnovia (la Academia de le Lengua exige, ahora, que el prefijo "ex" se escriba unido al sustantivo, sin espacio ni guión); historia que va involucrando a todos, incluso al camarógrafo y la productora.
Los integrantes del grupo Sr.Barbijo Presenta demuestran, una vez más, que a pesar de ser todos veinteañeros son profesionales absolutamente responsables y comprometicos con su trabajo. Porque una historia de veinteañeros actuada por veinteañeros, corre el riesgo serio de ver a actores en escena haciéndose a sí mismos, pero lo que vi el día del estreno fue a un grupo disciplinado y serio de profesionales actores actuando de veinteañeros. Se advierte que hay mucho trabajo, que hay mucho ensayo, que hay rigor y seriedad para encarar la actividad teatral, y eso es realmente meritorio y rescatable. Los integrantes de Sr.Barbijo Presenta no improvisaron en ningún momento, la puesta y las actuaciones son precisas, milimétricas y muy trabajadas.
Es importante destacar que, a través del humor desopilante que por momentos produce ruidosas carcajadas del público, los integrantes (actores, técnicos, dramaturgo y director) han plasmado un producto que puedo calificar de excelente. Por eso, actores, técnicos, dramaturgo y director, gracias, muchas gracias.
José Luis Bigi

miércoles, 9 de mayo de 2012

Línea de Falla, por Ecléctica Teatro

LÍNEA DE FALLA, por Ecléctica Teatro.
Actúan: Carolina Blanco, Guli Brünner, Cecilia Lanfri, Verónica Mendieta, Yohana Mores y María De Los Ángeles Peralta; Escenografia y Vestuario: Mercedes Chiodi; Concepto Cinematográfico: Cristina Smargiassi; Sonorización y Arreglos Musicales: Simón Garita Onandía; Diseño de Luces: Marita Bussalino y Mercedes Chiodi; Asistente de Dirección y Entrenamiento Actoral: Marita Bussalino; Dramaturgia y Dirección General: Luis Quinteros. DocumentA/EscénicA, domingos de mayo.

Ecléctica Teatro....., ¡y vaya si es ecléctico/a! Línea de Falla es una obra que podríamos calificar de hermética puesto que es una sucesión de situaciones simbólicas. Desde el propio título, porque, ¿qué es una línea de falla? Un lugar inestable que puede cambiar en un segundo la condición en que un grupo humano vive. ¿Y dónde se encuentran los personajes? En un aeropuerto internacional que, junto a los Shoppings, son símbolos universales de la construcción impersonal, de lo igual en cualquier país del mundo. Y aquí se eligió un aeropuerto protegido por una campana de cristal en el que la temperatura es siempre ideal. Pero, ¿dónde está ese aeropuerto internacional? En una isla pobrísima y con un clima caluroso que "quema" del caribe (¿Haití?). Y ocurre lo que ocurre en un lugar situado sobre una línea de falla: un terremoto. Y el sismo es devastador sembrando miseria entre los miserables, entre los pobres, pero destrucción total en los barrios de las clases medias y altas.
Las actrices tienen una torre, una atalaya desde la que pueden otear lo que ocurre afuera del aeropuerto, y se asustan, corren, usan zapatos y se descalzan a intervalos casi regulares porque están en sus mundos impersonales (cuando calzan zapatos) pero el sismo las hace "poner los pies sobre la tierra" (cuando están descalzas). Y el sismo ha sido tremendo porque ha "rajado", ha "qubrado" la campana de cristal que protegía de las inclemencias climáticas a quienes se encontraban en él. Ese aeropuerto impersonal o gran útero que ignora el afuera, como consecuencia de un sismo (contracción) expulsa a los habitantes del gran útero hacia el exterior (el parto) y así los de afuera y los de adentro se igualan: todos quedan afuera, todos en el mundo real.
La obra es una sucesión de símbolos, pero yo quiero destacar algunos que me parecieron realmente importantes para la significación final de Línea de falla. Las pasajeras se comunican entre sí, pero no pueden hacerlo con la lugareña. ¿Y por qué? Porque las pasajeras pertenecen a las clases medias, medias altas con sus códigos comunes, pero la lugareña, una trabajadora, pertenece a la clase social y económicamente baja, por ende con otro código. Las pasajeras son rescatadas por un helicóptero, no así la lugareña, y las pasajeras "se salvan a sí mismas" abordando el helicóptero, en una indiferencia total hacia los que quedan en la línea de falla, excepto una pasajera que se desespera por salvar, por llevar a la lugareña a la salvación; (el resto de pasajeras se oponen a demorar la huida por llevar a la lugareña). ¿Y quién es la pasajera que se preocupa por salvar a la lugareña? La que está embarazada, es decir, la que es madre, la que todavía tiene la capacidad de generar vida, la que todavía tiene rasgos humanos y personales. Porque las otras pasajeras son tan impersonales como el aeropuerto.
Línea de Falla, es un espectáculo que requiere una atención permanente por parte del espectador, y por suerte los cambios de rítmo ayudan a mantenerla. Las actuaciones son parejas y es realmente acertada la traducción de la segunda canción porque la letra "hace" a la significación de la obra. Hubiera sido, por ese mismo motivo, importante traducir también la primera canción. Y hablando de canción, debo reconocer que la actriz que canta es, además de una muy buena actriz, una excelente cantante.
A todos ustedes, gracias.
José Luis Bigi

martes, 20 de diciembre de 2011

1º Encuentro de Semimontados, por Usina de Teatro

Textos: Gen Shu Sushi, de Naruaba Richardet; Latinlovchá.Ya.Yo quiero hablar, de Jimena Inés Garrido; After Office, de Natalia Rojo, y La Madeja, de María Inés Prosdócimo; Directores/as: Pablo Martella, Julieta Reyes, María José Bormida y Martín Gaetán; Vestuaristas: Edgar Tula, Delia Puebla, Adelina Coda y Paulina Baro; Músicos/a: Cruz Zorrilla, Lucas Ramírez, Marcos Bueno y Cecilia Villalba; Iluminadores/as: Juan Manuel Costa, Pablo Género, Natalia Pitau y Mercedes Chiodi; Actores/Actrices: Jimena Inés Garrido, Paulo Colina, Hernán Rossi, Luis María Mercado, Gerardo Cordero, Cecilia Blanco, Alejandra Toledo Nespral, Mariela Chervin, Rubén Capodaqua, Martín Cabrera, Jorge Pinetta, Natalia Rita, Luciana Maltez y Davod Anaya. Sala: Las Heras Hostel, viernes 16 de diciembre de 2011, 21 horas.

Hostel, residencia predominantemente de jóvenes de distintas nacionalidades con distintas idiosincracias y distintos idiomas pero que comparten lo cotidiano: dormitorio, baño, cocina-comedor y que se comunican y entienden en el momento, sin preparación previa. Excelente elección del lugar para presentar esta experiencia llevada a cabo por las responsables de la Usina de Teatro. Porque lo que las cuatro integrantes de esta experiencia explican, en un video que se proyecta previamente a la puesta en escena de las cuatro escenas que cuatro dramaturgas escribieron como esbozo, una escena breve de una obra de teatro a concretar y que ese día viernes, a las 18 horas, actores, técnicos y directores entraron en contacto con los mismos y se distribuyeron los roles que, 3 horas después, interpretarían para los invitados.
El hostel fue literalmente invadido ya que se utilizaron como lugares de actuación una habitación del primer piso, el segundo piso, la escalera que une el primero y segundo piso, y la planta baja. Y la temática, en todas las representaciones fue la incomunicación; la incomunicación en pleno siglo XXI, siglo de la comunicación por excelencia en la que los personajes se aíslan como el padre que no camina pero que sí camina, como los oficinistas que mueven objetos y una mujer que también es tratada como un objeto, un objeto más; como el hombre que está en un plano superior y que, a pesar de lo cual está tan solo como los oficinistas que, con su soledad a cuestas, después de la oficina (after office) van a juntarse con otras soledades en los After Hours para ilusionarse de no estar solos; como los que chatean y necesitan tablets para traducir y no saben si son hombres o mujeres ni las edades que tienen, por más que lo pregunten y respondan en reiteradas oportunidades.
Considerando la juventud de las dramaturgas, es interesante, desde el punto de vista sociológico, observar que todas encaran, en esta segunda década del siglo XXI, la soledad del ser humano, especialmente en las grandes urbes. Y acertada también, como observara inteligentemente Mauro Alegret, la elección del lugar: un hostel.
Lo destacable de este proyecto encarado por la Usina de Teatro es esa manifiesta intención de regresar y rescatar los distintos roles que hacen al hecho tetral: dramaturgia, técnica, dirección y actuación. Proyectos como este los viví en 1968, en 1983 y más recientemente en un encuentro realizado a fines de los 90 o principios del 2000 llevado a cabo en una colonia de vacaciones de Río Ceballos; pero todos esos antecedentes quedaron en eso, en experimentación porque por una extraña razón, los cordobeses queremos ser dramaturgos y directores y actores y técnicos, todo al mismo tiempo, de nuestros porpios textos. Sería de suma importancia que este nuevo intento encarado por las chicas de la Usina de Teatro se concrete y empiecen, los directores, los técnicos y los actores cordobeses a encarar textos escritos por cordobeses. Pero, fundamentalmente, que se respeten los distintos roles del hecho teatral y que cada uno, en cada espectáclo que encare, asuma su rol. Porque todos y cada uno de los roles del hecho teatral son importantes y tienen el mismo nivel de importancia en el momento de presentar un espectáculo al público. Y viendo la generosidad de los y las jóvenes teatreros/as (no utilizo la palabra "teatrista" porque el sufijo "ista" significa técnico idóneo, como electricista, ebanista, maquinista, futbolista, oficinista, etc; pero nunca significa "creador") y la profesionalidad con que encaran sus trabajos, me permiten ser muy optimista. Y eso me hace muy feliz, haber sido testigo del nacimiento de la mayoría de edad del teatro cordobés.
Antes de terminar, me gustaría destacar que, en el el video que vimos en el inicio, se mostró que el teatro no es un arte popular, utilizando el término popular en su significación de masivo. Está en la responsabilidad de los actuales hacedores de teatro jóvenes, tratar de revertir esa situación y devolverle al teatro el carácter de popularidad, de masividad, que tenía en la antigüedad greco-latina.
A Jimena Inés Garrido y demás integrantes es esta movida, gracias por la invitación y gracias por haberme permitido ser testigo de este nacimiento.
José Luis Bigi

lunes, 21 de noviembre de 2011

IONESCO IN CONCERT, por Sr.Barbijo Teatro

En Escena: Pablo Martella, Luciano Sgró Ruata, Natacha Chauderlot, Martín Gaetán, Natalia Sara y Eugenia Handandoniou; Vestuario, Técnica y Dirección: Sr. Barbijo Teatro; Teatro: Casa B; viernes 18 de noviembre y viernes 3 de diciembre.

Me habían dado la dirección por teléfono, porque sólo por ese medio y via mail se puede reservar lugar (son 22 localidades; ni una más, ni una menos), y cuando llegué a esa dirección, me sorprendió la oscuridad de la calle, la oscuridad de las casas. Ninguna luz en toda la cuadra indicaba que allí se esperara gente para una función teatral. Verifiqué el número del domicilio y..., toqué timbre. Me abrieron por el garage y me dijeron, "adelante", entonces entré. Entré y vi un mostrador de bar de domicilio particular y una serie de mates pintados y otras artesanías. Pagué la entrada y subí al primer piso. Ahí, muy gentilmente, me invitaron a sentarme en la terraza (hacía realmente mucho calor) y me ofrecieron un trago. Pedí una coca y esperé.
En muy poco tiempo, la terraza estaba atestada de gente, toda joven, toda tomando  vasos enormes de cerveza.
En un momento, sentí que alguien cantaba con muy buena voz "If you're lonely tonight..." En el patio de abajo, en el lavadero, una chica con sensuales medias de red cantaba ese tema y un muchacho rasgaba la guitarra. Y cuando estaba apreciando a la cantante y el guitarrista, alguien nos dijo: "En unos instantes empieza la función, si quieren ir pasando....", y me senté en uno de los 22 asientos destinados al público.
Empezó la acción teatral. Se sucedían textos de La improvisación del alma, La cantante calva, Delirio a dúo, La lección y Jacobo o la sumisión, textos originales de Ionesco.
Debo reconocer que los integrantes del grupo teatral Sr. Barbijo hicieron una inteligente selección de escenas, pero las relacionaron como sketchs, no como escenas, porque no hubo un hilo conductor que uniera a esas escenas. Además, el estilo de actuación de cada una de las escenas fue totalmente ecléctico ya que pasaron del absurdo ionesquiano al naturalismo quasi chejoviano, como por ejemplo en la historia de la artista, la pintora, que vende una obra a un ejecutivo.
El espectáculo muestra distintas situaciones, pero hace eje en la dicotomía teatrista-crítico (o doctor-estudioso del hecho teatral). Y se mofa, se ríe de esta última categoría a través de la presentación de tres críticos-doctores-sabihondos de teatro que confunden al auténtico creador obligándolo a seguir las pautas de lo que Aristóteles o Adamov dijeron, claro, pero sin saber quien, si Aristóteles o Adamov, era el que lo había dicho primero. Muestra elocuente de la ignorancia de los doctores-estudiosos del hecho teatral, porque, además, ni Aristótels ni Adamov propusieron una estética, sólo se limitaron a manifestar, a describir, el modo teatral de sus épocas.
Para los integrantes de Sr.Barbijo Teatro lo importante es lo que se hace, no lo que después ellos, los "críticos-sabihondos-doctores" opinan (y coincido tatalmente con ellos). Como muestra de esto, hay que rescatar el monólogo de los tres críticos, tres cuervos vestidos de negro que enciman  sus parlamentos, tres cuervos que monologan con una seguidilla de advervios, es decir, pariendo palabras que modifican o dan una cualidad al verbo (acción) o al adjetivo (cualidad distintiva), pero que son incapaces de generar acción y cualidad, como lo hace el hecho teatral.
Desde mi punto de vista, las actuaciones son muy parejas y si alguno de los actores sobresale en algún momento, es porque el personaje así lo exige. Ionesco, la secretaria, el Jacobo chaplinesco..., todos loables, pero también loables los que los secundan para que el sketch  adquiera significación por sí mismo y en su integridad.
También resulta agradable que el grupo realice el espectáculo en un lugar verdaderamente "under", que no publicita en los medios tradicionales, porque no tiene habilitación para hacer lo que hace. Eso contrasta con otros que, prentendiendo originalidad se autodefinen como "clandestinos" y recurren a toda la publicidad oficial y pública, a la "anti-clandestinidad" para conseguir réditos sociales y económicos. ¡Y vaya si los consiguen!
El espectáculo que me mostraron los integrantes de Sr.Barbijo Teatro es un espectáculo realmente digno y que, como todo trabajo que vi de este grupo de actores/actrices, demuestra un prolijo y riguroso trabajo teatral. Bravos, gente así le hace falta al teatro cordobés. Y creo realmente que este IONESCO IN CONCERT podría ser representado en cualquer teatro, con una única condición, que no hagan el intervalo que hacen. En el caso de Casa B, es comprensible, el "under" tiene que mantenerse y necesita recaudar, pero si llegaran a hacerlo en otras condiciones, sólo eliminen el intervalo. Gracias por el hermoso momento que me hicieron vivir.
José Luis Bigi

miércoles, 16 de noviembre de 2011

PAYASOS EN FAMILIA, versión de David Piccotto sobre la obra de Florencio Sánchez

Dramaturgia y Dirección: David Piccotto; Actuación de: Julieta Daga, Luciano Desimone, Laura Ortiz, Guillermo Vanadia y Mariana Rodán; Música: Jorge Fernández; Escenografía y Vestuario: Ariel Merlo; Técnica: Emilio H. Díaz Abregú. Sala: Teatro La Cochera, jueves de noviembre y diciembre.

En esta oportunidad, la obra de Florencio Sánchez que retrata la realidad de una familia de clase media de principios de siglo XX que ha caído en desgracia en lo económico y que apuesta a la salvación a través del azar-juego-apuesta o de "casar a la nena con un rico que pueda mantener a la familia", es una realidad que sigue vigente, muy vigente en este primer decenio del siglo XXI, ya que la clase me media sigue apostando al azar, ha sido encarada en esta oportunidad con la técnica del "teatro en el teatro". Cuando entramos a la sala de La Cochera, nos encontramos con que hay dos posibilidades para ubicarse, al frente o atrás de un biombo que corta el espacio escénico en dos mitades. Yo me ubiqué en el "adelante", donde los clowns representan los personajes de la obra de Florencio Sánchez; en el "atrás" los clowns son clowns que deben convertirse en personajes pasando al "adelante".
El planteo de "el frente de escena opuesto al tras de escena" es realmente inteligente; nuestra atención, la de los espectadores, está permanentemente activada porque tenemos que ver lo que pasa en nuestra mitad y entender lo pasa en la otra. Y todo es absolutamente entendible.
Las actuaciones son impecables ya que en todo momento son clowns que juegan a ser personajes, pero siempre desde la perspectiva del clown. Quizá sería justicia decir que Julieta Daga es quien logra de modo excelente este objetivo, pero también es justicia decir que el resto de los actores son excelentes. Sólo debo objetar que, aún estando muy bien, en el actor que hace de padre predomina el payaso por sobre el clown. Y esto es comprensible ya que el actor pertenece al "Circo de Bolsillo", quienes hacen circo, excelente circo de payasos, en Carlos Paz y en el Parque Sarmiento. Pero creo que ha sido un acierto que, este grupo de clowns que tanto nos han divertido y emocionado con sus "Mediasnoches Payasas", haya demostrado una generosa apertura invitando a un payaso de otro grupo. Esto, indudablemente, habla bien de los clawns de Mediasnoches Payasas y habla de la loable actitud que los teatristas cordobeses están teniendo últimamente, integrándose los unos con los otros. Al respecto, fue una enorme alegría comprobar que Emilio Díaz Abregú formara parte del elenco, aunque..., ¿cuándo lo veremos nuevamente en el rol de actor? (Los que te vimos en "El Gran Fleita" quisiéramos verte nuevamente como actor).
Para los espectadores, todo el tiempo que la actuación requiere, pasa rápidamente, y eso es porque las actuaciones son excelente y porque los actores nunca se convierten "en" el personaje, sino que siempre "son" el clown que se encarga de hacer un personaje. Y porque la comunicación entre ellos, los actores, es una comunicación de complicidad, de improvisación y de diversión. ¡Los actores se divierten en escena!, y si ellos lo hacen, también nosotros, los espectadores, lo hacemos: nos divertimos.
Para terminar, sólo quisiera decir que aplaudo al jurado del Teatrés por haber seleccionado este espectáculo para el goce de los cordobeses y que aquellos que, por un motivo u otro, no vayan a verlos, se pierden una hermosa oportunidad de pasar un momento agradable y de toma de conciencia de nuestra realidad. Definitivamente la dupla Florencio Sánchez-David Piccotto es un placer para los sentidos.
A todos ustedes, gracias.
José Luis Bigi